Prensa
Entrevista a Macarena Castro - 2ª Vicepresidenta de CNFR
María Macarena Castro Piffaretti
Directiva de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR)
Datos: nació el 12 de mayo de 1965 en Montevideo, es soltera y reside en Masoller, Rivera.
Docente: profesora de inglés en Secundaria.
Productora: cabañera de ovinos, Corriedale, cabaña Los Ángeles.
Otros: es católica y es hincha del Club Atlético Peñarol.
La entrevistada, además de ser la segunda vicepresidenta de la CNFR, preside la Sociedad de Fomento Rural de Masoller y representa a dicha localidad como directiva en la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria. Su pasión por el trabajo en el campo va bien de la mano con su interés en la actividad gremial
“La mujer en el campo se está dando un rol más protagónico”
1 Se le nota con claridad que es apasionada por el gremialismo.
Sí, primero que nada porque estoy convencida de que es en grupo la forma en que se sale adelante, trabajando pensando no sólo en uno sino en los demás. Esto siempre es algo honorario, te lleva tiempo, pero es algo que te lleva a mejorar la calidad en lo que estás haciendo, a vos y al resto de la gente, en la actividad agropecuaria y en la docencia.
2 No debe ser sencillo descuidar cosas en Rivera, viajar 500 kms a la capital, dejar el campo y la casa...
Pero me gusta, y creo que es lo que debo hacer. Lo que yo hago es tratar de enganchar las dos cosas y al venir por lo menos una vez al mes hacerlo para las reuniones en la CNFR y para la actividad de la Fenape.
3 Con alegría, el día en el que la CNFR recibió al futuro ministro –Tabaré Aguerre– se me dijo que hay una buena presencia femenina en la Junta Directiva de la gremial.
Somos dos, y curiosamente las dos del Norte, Silvia Cardillac, de Artigas, y yo. Habla de un mejor respeto que se ha ido ganando la mujer rural, un respeto a quien siempre ha sido la compañera del hombre en el campo, a quien siempre trabajó a la par del hombre, salvo en predios muy grandes o en casos de gente de plata que tienen muchos empleados. La mujer era siempre sumisa, y ahora se está dando un rol mejor, más protagónico, el que merece. Las mujeres que nos lo proponemos tenemos acceso a responsabilidades que antes eran pensadas para el hombre, por ejemplo en gremiales. Lo logran aquellas que se lo proponen, que les gusta y pueden. En el campo es tan válido el trabajo de la mujer como el del hombre, y a veces incluso la mujer tiene una perspectiva diferente, en los temas sociales, porque el hombre al estar más preocupado de lo productivo a veces descuida eso que para una familia que vive en el campo es de gran importancia: salud o educación.
4 Usted, con su familia, produce en el rubro ovino.
Sí, en cabaña Los Ángeles en la raza Corriedale, una de las más viejas de la raza si no es la más vieja, hace poco hicimos el remate 61. Estamos en el basalto superficial, mi padre llegó a la zona desde Lavalleja, de Arroyo Malo se fue a Rivera, a un predio de Colonización. Armó una cabaña en el medio de la piedra y hemos competido con muy buen nivel, con muy buenos premios, por ejemplo un Reservado de Gran Campeón en Curticeiras en 2008, y primeros premios en Artigas. Tenemos una muy buena relación con la gente de la Sociedad de Criadores de Corriedale del Uruguay, y buscamos siempre mejorar en la calidad de la genética, buscando una lana cada vez más fina dentro de la característica del Corriedale puro y a la vez animales de mayor tamaño.
5 ¿Cómo avizora el rubro para los próximos años?
Muy bien. Los mercados se están abriendo, el jueves pasado hubo una reunión con la gente del Secretariado Uruguayo de la Lana en la zona nuestra, para un trabajo de producción de cordero pesado, junto con la gente de Marfrig, y es claro que se vuelve a apostar a la oveja. Mi padre, ovejero viejo, siempre dijo: “con la oveja nadie se fundió”. El número del rebaño bajó notablemente, los campos se llenaron de yuyos, y en el campo debe estar la oveja y para volver a poblar los campos después de una sequía tremenda como la del año pasado lo mejor y lo más barato es la oveja.
6 La majada disminuyó de forma fenomenal desde la década de 1990... ¿qué pasó en su campo?
No, se ha mantenido, incluso en el caso nuestro estamos llegando a señalar la misma cantidad o más de animales que se encarneran, por el tema de los mellizos, hay un muy buen seguimiento de la sangre, hay una cabaña donde se cuida todo, ya no está aquello de antes de tirar el cordero para el fondo del campo para que no moleste. El mercado extranjero pide carne de ovino y hay mucho mercado para atender.
7 ¿Cuáles son las necesidades más básicas hoy en Masoller?
Parte de la colonia todavía no tiene electrificación. Se precisa urgente. También maquinaria para mejorar la calidad de la tierra. Precisamos dejar de apagar incendios cuando vienen las secas para tener forraje. La disponibilidad de agua mejoró, hubo ayudas de Uruguay Rural y del Programa de Producción Responsable. Y la Mesa de Desarrollo Rural está trabajando muy bien. Un punto flojo es la caminería, sobre todo después de los últimos temporales que destrozaron los arreglos que hizo la Intendencia de Rivera. Y más allá de las crecientes, el tema más grave es los vientos, destrozan mucho. Vamos a tener que acostumbrarnos a convivir con daños del clima que son más intensos y seguidos, en poco tiempo hubo cuatro temporales con tornados. Otro punto a corregir es que hay un enfermero para todo Masoller, excelente, pero no da abasto, ¿por qué los médicos recién egresados que dicen que no tienen trabajo no van a ayudar y a ganar experiencia?, y no hay ambulancia, si se precisa una es caro que venga desde Rivera (90 kms), hay que contar con la buena voluntad de un vecino y si es un ataque cardíaco no se llega. Lo que es bueno es la conectividad para Internet y la cobertura para celulares. En la Fomento no tenemos teléfono ni computadora, estamos haciendo un proyecto para eso. Tener una computadora, considerando el beneficio, no es costoso, es una inversión, no un lujo, a veces cuesta la decisión, cambiar la cabeza. Hay gente allá a la que le cuesta usar un celular. Están ayudando mucho los hijos con las XO de la escuela (las del Plan Ceibal). Queda achicar diferencias de posibilidades de capacitarse entre los jóvenes del campo y los de la ciudad. El país debe mejorar la calidad de la educación rural. Pedís un bachillerato para un liceo rural –donde va el hijo del peón porque el hijo del patrón va al de la ciudad– y te quieren poner sí, pero Humanístico, y no es lo que precisan esos jóvenes, pero dicen que los laboratorios son muy caros.
Fuente: El Observador Agropecuario






